Morgen

Ich will nicht schlafen,
ich muss es machen,
und wenn ich erwache
was wird auf mich warten?

V. Santiago

MORGEN – Lacrimosa

Schattenspiel

Je mehr Deutsch, desto besser.

Hace más de un año, precisamente en mayo de 2010, yo no hablaba ni una palabra en alemán. No conocía su gramática, ni la entonación, ni siquiera la pronunciación de las palabras (los diptongos, las umlauts, la w,v, etc…)

Y ahora, el 2 de diciembre de 2011 hago el ÖSD B1. El Österreiches Sprachdiplom Deutsch.

Tiemblo como flan fuera del refrigerador en calor veracruzano. Y a la vez me siento más fuerte y orgullosa (orgullosa en el sentido de estar feliz de mi esfuerzo) que en otras ocasiones.

Y es que, para mi, es algo sumamente especial. Muchos tienen TOEFL, incluso el DELF/DALF (Francés) es bastante popular. Pero aplicar para esta prueba y no un A1 o A2, sino un B1, me llena el corazón.

El alemán es como una relación. Bueno mi relación amorosa lo es también. Pero la comparación la hago porque el alemán (como una relación) necesita tiempo, necesita que le dediquemos horas para entenderlo, para quererlo aún con sus extravagancias y amarlo por ser sincero y directo. Necesita que lo comprendamos y otras veces que no preguntemos por qué. El alemán necesita paciencia y esfuerzo, pero el fruto es el más dulce.

Ahora me dispongo a tomar un baño de agua caliente, quizá jugar una media hora al Starcraft 2 y entonces, a dormir. Mañana será un gran día. De esos que no se olvidan.

Aquí van depositados mis sueños, como una bolsa de semillas. Pero no en balde he estudiado como nunca en mi vida, con una dedicación total y con el amor como sentimiento que me impulsa, porque sí, el amor me hace querer aprender más del idioma de mi chico, para dentro de no mucho poder decirle con palabras más hermosa, cuánto vale él para mi.

Entre más alemán, mejor, para mi entonces.

Hace apenas unos días un pseudo intelectual comentó con gran simpleza cuestiones sobre la escritura y usó argumentos dignos de Kindergarten. Creo que la gente muchas veces es infeliz porque no consigue abrazar lo suficiente sus sueños. En vez de mirar a los que persiguen sus ideales y pensar que son unos locos, debemos concentrarnos en los nuestros. En vez de llenarnos la boca criticando a los demás, debemos ver primero dónde estamos parados. A mi qué, yo soy feliz. Me da tristeza simplemente la gente que se dice ser algo, que se dice ser inteligente por vomitar ideas que no nacen de sí mismos, que habla de creatividad pero no entiende las metáforas, que se dice ser diferente y se reúne en grupos de personas que también se dicen ser diferentes, y al final, son todos iguales.

Como sea, me he alejado del tema. Pero ahora, lo importante.

A continuación les dejo lo que comprende mi examen.

Bis denn!

Zertifikat Deutsch B1

Prüfungsziel

Für das Bestehen des Zertifikats Deutsch sollten Kandidatinnen und Kandidaten fähig sein, sich in vertrauten Situationen sprachlich problemlos zurechtzufinden.

Diese Prüfung für Deutschlernende ab 16 Jahre stellt den Nachweis der Fähigkeit zur selbstständigen Sprachverwendung in Alltags- und Berufssituationen dar.

Geprüft werden die Fertigkeiten Lesen, Hören, Schreiben und Sprechen.

Im Mittelpunkt steht die kommunikative Kompetenz, doch auch auf formale Korrektheit wird bereits geachtet.

Das Zertifikat Deutsch ist ein Gemeinschaftsprodukt des Österreichischen Sprachdiploms Deutsch (ÖSD), des Goethe-Instituts (GI), der telc GmbH und des Lern- und Forschungszentrums der Universität Freiburg/Schweiz.

Prüfungsteile

Leseverstehen und Sprachbausteine (90 Minuten)

Leseverstehen

Anhand von 3 Aufgaben wird globales, detailliertes und selektives Verstehen von unterschiedlichen Lesetexten aus Österreich, Deutschland und der Schweiz überprüft.

Texte: Artikel, Kurzmeldungen und Anzeigen aus Zeitungen und Zeitschriften

Aufgaben: Zuordnen von Überschriften zu Texten, Zuordnen von Situationsbeschreibungen zu Anzeigen, Erkennen der Hauptaussagen anhand einer vorgegebenen Auswahl

Sprachbausteine

In 2 Aufgaben werden implizit Grammatik- und Wortschatzkenntnisse überprüft.

Texte: Briefe oder E-Mails

Aufgabe: Füllen von Textlücken anhand einer vorgegebenen Auswahl

Pause (15 Minuten)

Hörverstehen (30 Minuten)

In 3 Aufgaben wird globales, detailliertes und selektives Verstehen von standardsprachlich gesprochenen Hörtexten aus Österreich, Deutschland und der Schweiz überprüft.

Texte: kurze Interviews und Stellungnahmen, Radiosendungen, Tonbandtexte, Durchsagen

Aufgaben: Erkennen von richtigen und falschen Aussagen

Schreiben (30 Minuten)

Unter Berücksichtigung mehrerer Leitpunkte muss ein privater (Antwort-)Brief verfasst werden.

Sprechen (15 Minuten)

Der mündliche Teil besteht aus 3 verschiedenen Aufgaben.

Mit dem Gesprächspartner/der Gesprächspartnerin sollen Informationen ausgetauscht werden, über ein vorgegebenes Thema berichtet und dazu Stellung genommen werden sowie etwas geplant oder vereinbart werden, zum Beispiel ein Ausflug oder Fest.

Crónica de un sueño lejano: De las metas a la realidad con el idioma alemán.

Por: Vicereine Stfeir.

Fue hace muchos años, en el mundial de Francia 98’ cuando tuve mi primer acercamiento a Alemania. Eran octavos de final y la Mannschaft le dio la vuelta a la selección mexicana, terminando el sueño en el quinto partido.

Ese día quedé impresionada por el juego y, conforme fui creciendo, comencé a investigar sobre la cultura alemana. Con el tiempo, Alemania se volvió la cuna de lo que me gustaba: música, literatura, arte, filosofía.

Sobre todo recuerdo a las ciencias sociales; la Teoría de la Comunicación y la revuelta ideológica que surgió en la Escuela de Frankfurt me atrapó de tal forma que me dije a mi misma que algún día estudiaría ahí.

Pero era una joven bachiller que veía tal situación más como un sueño que una realidad. Sin embargo, la vida no hay que soñarla, sino convertir los sueños en la vida.

Llegó el tiempo de ir a la universidad. El lugar, la Universidad Veracruzana, en Boca del Rio; la carrera, Ciencias de la Comunicación. Y un mundo de conocimientos nuevos se abrió frente a mi, de entre los cuáles resurgió mi sueño anhelado, cuando un profesor de filosofía me contó que había viajado a Alemania de intercambio unos meses.

Sin mucha información de por medio, me propuse buscar un intercambio académico y el primer paso, y el más importante, era aprender otro idioma.

Era el verano del 2010 cuando entré a segundo semestre. Había conocido a una joven egresada de mi facultad que había realizado un intercambio a Francia. Creyendo que había más posibilidades, fui al centro de idiomas de mi Universidad para inscribirme, en primera instancia, en Francés. Pero pos razones académicas no pude hacerlo.

Sólo había escuchado de intercambios al país Galo, pero era ya mucho lo que había despertado Alemania en mi, que decidí aprender el idioma. Y buscar estudiar allá, sino era ahora, al acabar la licenciatura.

Una tarde, una amiga que se encontraba estudiando alemán en otra escuela, me dio su libro. Me había maravillado lo poco que ella me había leído y el hecho de entender el texto me emocionó. Con un intercambio de miradas sólo me dijo “llévatelo”.

Junto con este y otros libros zarpó mi aventura autodidacta. No fue fácil, obviamente. El idioma alemán era algo completamente desconocido para mi. Pero con exhaustivas búsquedas en la red, me apoyé en cursos en línea, entre los que destaco el que ofrece gratuitamente la cadena de televisión alemana Deutsche Welle.

Debo recalcar que el tener un buen conocimiento de nuestra lengua materna, el español, es algo fundamental en el aprendizaje de una lengua extranjera. No podemos aspirar a hablar otro idioma si no conocemos bien el nuestro.

De este modo, esas vacaciones de verano, los días enteros comencé a prepararme para, en el inicio del siguiente semestre, tomar una educación formal de la lengua, en el centro de idiomas de mi universidad.

Con nervios, hice el examen de clasificación que ofrece el centro de idiomas para intentar avanzar un poco más. Las manos me sudaban y sentía algo parecido a un vacío en el estómago. Durante la prueba, de la cual sabría los resultados a la mañana siguiente, poco a poco fui dejando de lado esos nervios, convenciéndome de dar lo mejor y que, cualquier resultado sería bueno. Si no saltaba ningún nivel, entraría desde el principio. Lo importante era estar dentro.

A la mañana siguiente mi corazón se llenó de satisfacción cuando la hoja de solicitud del examen marcaba que debía ingresar al nivel básico 3. Iniciaba mi segundo año de la carrera (tercer semestre) con el pie derecho.

Desde entonces, cada tarde iba con gusto al centro de idiomas. Se volvió rápidamente mi materia favorita. De lunes a jueves, esperaba con ansias que fueran las seis de la tarde para aprender alemán.

Fue difícil el no entender mucho al principio. Pero debo reconocer la gran calidad humana de mis compañeros y mi profesora, sin los cuáles no habría podido avanzar como lo hice.

También me sentí con suerte. El hecho de que mi Universidad pudiera apoyarme para aprender otra lengua era muy motivante, pues si bien el público en general puede acceder a los cursos, a los que estudiamos en la UV nos validan la materia en nuestro plan de estudios.

Llegó el día en que el curso se acabó y ahora se asomaba la incertidumbre sobre si se abriría el siguiente nivel para nosotros. Esto no sucedió, pero como ya había ocurrido una vez, la única manera de salir adelante era con el esfuerzo y, de nuevo, presenté examen junto con otro compañero de ese curso, para ingresar al nivel 5, que sí se abriría.

Hoy en día estoy ya en el cuarto semestre de mi carrera y reconozco que gracias a la oportunidad de estudiar Alemán, he podido abrir un poco más mi mente. Esto es, consultando páginas o diarios alemanes y aplicarlo a mi carrera. Es gratificante escuchar una canción y entender, al menos la idea principal, lo que dice. Pero aún falta mucho camino por recorrer.

Agradezco de corazón a mi maestra, que confío en mi para saltarme un nivel y seguir en clase. Y a mi Universidad por ofrecer estos caminos, no sólo a los que estudiamos aquí, sino a todo aquel que quiera aprender una lengua extranjera, sea alemán, italiano, francés, chino o inglés.

Me enorgullece pertenecer a la UV y saber que como centro de estudios es responsable para con la sociedad en general.

Es casi el finales de febrero y tengo en mis manos un folleto sobre intercambios estudiantiles al extranjero. En mi facultad me han dado el nombre de la Universidad que tiene mi carrera, Comunicación. Ahora es cuestión de ingresar papeles y seguir adelante con el idioma.

Estoy consciente de que, logre o no irme el siguiente semestre a estudiar a Alemania, lo que he aprendido en este tiempo no tiene precio alguno. Este conocimiento es invaluable para mi y he volcado todas mis energías para, como meta a corto plazo, lograr certificarme en un nivel A1 o A2.

Ahora ya no sueño despierta.

Llega la tarde y preparo mis libros para ir al centro de idiomas. Es la hora que espero desde que despierto. He tratado de involucrar un poco más el alemán en mi vida, puesto que tenemos la ventaja de estar muy familiarizados con el inglés, por la cercanía de Estados Unidos, pero no así con el alemán. Trato de poner cualquier aparato que pueda configurarse en alemán, o redes sociales. Es muy útil, pues con la rutina uno va familiarizándose con las palabras.

Miro la pared de mi habitación antes de salir con destino al centro de idiomas. “Träume nicht dein Leben, lebe deine Träume”, leo en grandes letras.

Hoy, más que saber qué dice, entiendo su significado, su esencia: No sueñes tu vida, vive tus sueños.

Festival de Cine del Centro de Idiomas UV: Veracruz – Boca del río