Creepypasta Redeemer, la reina de los condenados.


Escrito por @VicereineOezil

The hunger inside given to me…

Makes me what I am

Always it is calling me

For the blood of man.

En el año 2004 Jonathan Davis, vocalista de la banda de Nu-metal KoRn, participó en la producción de la banda sonora de la película “Queen of the Damned”, basada en el libro homónimo de Anne Rice.

Cabe recordar que a meses de estrenarse la película, Aaliyah, la actriz que interpretó a Akasha murió en un extraño accidente aéreo. El 25 de agosto de 2001, a las 6:49 pm. Aaliyah y su equipo de trabajo abordaron un Cessna 402B (N8097W) en el puerto Marsh Arbour de la Isla Abaco de las Bahamas, para viajar cerca de Miami, Florida. Pero el avión se estrelló poco después del despegue a unos 200 pies del cauce. Tanto el piloto Luis Morales y ocho pasajeros incluyendo a Aaliyah, murieron al instante. El accidente se debió a una sobrecarga de equipaje y a que el piloto estaba bajo el efecto de drogas y no estaba autorizado para volar. Según resultados de una investigación Aaliyah sufrió quemaduras severas y un golpe a la cabeza, resultado del fuerte impacto. La investigación teorizó que aunque Aaliyah hubiera sobrevivido al accidente, su recuperación hubiera sido prácticamente imposible debido a la gravedad de sus lesiones.

Según se cree fue la canción conocida como Redeemer. Dicha canción se utilizó para la película y hasta se produjo un video en blanco y negro. Pero Jonathan no pudo utilizar esa canción con su banda según por cuestiones legales de la disquera.

Gente cercana asegura que Aaliyah le había gustado mucho la canción y se cree que la iba escuchando durante el siniestro que le costó la vida. Pero no era la versión que aparece hoy en la película. La canción original había sido grabada con dos violines, uno de los cuales era tocado por un tipo que el staff y el equipo en general describían como bastante extraño. Después de la muerte de Aaliyah, remasterizaron la canción cambiando los violines por guitarras eléctricas. Esa fue la versión final.

Sin embargo, aunque se cree que las letras habían sido escritas por Johnathan Davis, la de Redeemer estuvo fuertemente influenciada por aquel violinista extraño. Los ingenieros de la Warner examinaron la primera creación ya que, por alguna razón, la encontraban perturbadora. Dos de los cinco ingenieros de audio escucharon un extraño zumbido al inicio de la canción, el cual se transformaba en murmullos, sonidos parecidos a una respiración y guturales muy graves. La escucharon varias veces, hasta que los dos hombres que percibían esos infrasonidos aseguraron haber visto algo. Dicha canción  incluía sonidos de baja frecuencia, generalmente inaudibles aunque pueden ser reconocidos por algunas personas a través de otros sentidos. Se detuvieron.

Los ejecutivos y el director Michael Rymer acordaron volver a grabar la canción por los posibles daños que se pudieran generar, aunque más que nada era para evitar una demanda de los dos hombres. Lo cierto es que la versión anterior ya había sido escuchada por todo el equipo, aunque nadie había dicho palabra alguna. Sólo Aaliyah se había mostrado entusiasmada. Pero los hombres a pesar del temor que les ocasionaba la canción, no podían dejar de escucharla. Día y noche, la reproducían sus reproductores portátiles, de los primeros en ese entonces. Se dice que Aaliyah también lo hacía.

Después de la muerte de la protagonista, ocurrió la de los ingenieros. En sus últimos días aseguraban que la canción provocaba en ellos visiones de una sombra que en sus manos sostenía un violín. Se suicidaron. Desangrándose.

Obviamente la Warner tapó todo el asunto para evitar una mala aceptación de la película, la cual terminó haciéndose a sobre tiempo y mal adaptada.

Se cree que el accidente de la joven fue sólo una pantalla. Al parecer las bajas frecuencias de Redeemer a causa de las notas del extraño violinista viajaban en un amplio radio de donde se emitían. Pero sólo pocos pueden percibirlo. Al parecer el piloto fue víctima de dichos infrasonidos ya que Aaliyah no paraba de escuchar la censurada versión. Obviamente es una falsedad que se comprobara que el piloto haya estado bajo el influjo de las drogas ya que los cuerpos simplemente calcinados e inservibles.

Con base a eso se buscaron los registros de contrato del músico responsable de dichos trastornos, pero éstos simplemente no existían.

Con el cambio de versión, se hizo el vídeo con Stuart Towsend y la película salió a la luz, sin mucha recepción, en el 2002.

Años más tarde, luego de romper con su disquera antigua, Jonathan volvió a sacar esa canción en el DVD “Alone I walk”. Pero las cosas extrañas volvieron a suceder. Aunque las notas de este violín sí son perceptibles, la escala tonal en la que está hecha provoca que en algunos individuos dichas notas creen una “clave” o “combinación” a los que son muy sensibles. SIn olvidar que la letra habla sobre un ser agobiado por la sangre y que se esconde en la oscuridad. Lo verdaderamente perturbador es que, fuera de los daños cerebrales que tendrían las escalas perturbadoras en ciertos individuos, es que, independientemente de si tu cerebro registre los infrasonidos o no, puedes llamar a esos seres con dicha canción.

Aquí va la segunda parte.

La canción en la primera parte produce efectos sombríos, produciendo incluso dramáticos cambios anímicos en las personas. Luego el tono se vuelve un poco más energético, pero la letra mantiene una oscuridad muy profunda. Si bien el pico tonal está en el inicio, el máximo de la letra reza un total odio por la vida humana y el refugio de un ser en la oscuridad que se esconde de la luz.

A mí me gustaba mucho esa canción. Sobre todo la “nueva” versión con violín, que nunca antes había escuchado. Yo no percibía malestar alguno a causa de los infrasonidos, pero cosas extrañas sí me comenzaron a suceder.

Desde que escuché la canción no paré de reproducirla una y otra vez, incluso durante el sueño. De verdad me gustaba. Una noche tocaron el timbre de mi casa. Salí rápidamente, en menos de medio minuto, ya que creía que era alguno de mis amigos que muy comúnmente me visitaban. Abrí y no había nadie afuera. Unas señoras estaban platicando al otro lado de la calle y les pregunté si habían visto a alguien. Su respuesta fue “no”. En broma comenté: “No toques, simplemente entra”.

Pero al dormir comencé a soñar cosas incoherentes. La más extraña fue cuando en mi sueño estaba yo parada en medio de la nada y de repente  miraba mi cuerpo y éste se empezaba a llenar de rasguños, como si unas manos con afiladas garras salieran de la oscuridad y desgarraran mi piel. Pero no podía despertar inmediatamente, sino hasta tiempo después de estar sufriendo la pesadilla.

Eran cerca de las 4 de la mañana y no quería volver a dormir. Comencé a buscar información pero sólo encontraba reseñas de la película o la letra de la canción. Hasta que, agotaba y desvelada, encontré un viejo foro en el que una chica contaba su historia.

Era muy parecida a la mía. Y todo radicaba en el error de “haber dejado pasar a la persona”. El problema era que realmente no había que invitarlo a pasar. Bastaba con abrir la puerta y quedarte callado. Según, la única manera de hacer que ese ser no te siguiera, era decir “No estás invitado a esta casa”. ¿La razón? El mito de esos seres narra que sólo entran en tu casa si son invitados. Si tú no dices nada, ellos lo toman como si aceptaras. Puede que no te tomen a ti, pero pueden llevarse a alguien cercano. La chica perdió a su hermanito menor. Cayó del techo de su casa, aunque los peritos especificaron que, por la posición, parecía como si algo o alguien lo hubiera empujado. Mi problema era que yo vivía sola.

La chica contaba que había escuchado la canción gracias a un amigo. Había provocado en ella una extraña sensación que le hacía no poder dejar de escucharla. A su amigo le había parecido indiferente y no le había ocurrido nada extraño, así que nunca pensó que a ella le sucedieran cosas.

Luego pasó lo del timbre.

Después los sueños. Pero su sueño era, a diferencia de mi, una caída por un abismo donde al final su cuerpo chocaba contra el suelo, junto a innumerables cadáveres en distintas posiciones y estados de descomposición. Pero la muerte no fue para ella. Ella confesaba haber estado por la noche, viendo las estrellas con su hermano en el techo y luego no recordaba nada hasta ver el cadáver en el suelo. Ella creía haberlo empujado y estaba tan herida y perturbada por eso.

La chica aseguraba que el realmente el mal de la canción no estaba ni en los picos tonales, ni en la letra, ni los violines ni nada. Porque no a todos los que escucharan la canción les ocurriría algo. El problema radicaba en la persona en sí. Era la mente que, al escuchar ese mensaje, emitía una especie de llamada. Algo involuntario. Y es cierto.

Recuerdo haber conocido gente que ha escuchado esa canción miles de veces y nada les ha ocurrido. Pero tristemente mi mente sí ha emitido ese llamado.

Las últimas frases de la joven eran “Pensé en suicidarme, pero extrañamente aquella sombra que a veces veía, ha tomado forma. Dice que yo lo he llamado y que todo tiene un costo. Que no se puede ir sin nada. Le pregunté la última noche, durante esa misma horrible pesadilla que se repite. Me dijo que sólo quiere mi sangre. Que la sangre llena de locura y miedo es la más poderosa. Pero sólo sería sangre que tuviera el poder de verle”.

La fecha no era muy vieja. Apenas más de un año. Pero no había respuesta alguna. Cuando quise elaborar una pregunta me pidió el foro que me identificara, por lo que le di click en registrar, pero cuando la página se actualizó me marcaba el error de “esta página no existe”.

Yo ya tuve mi sueño final.Ya vi mi muerte. Extrañamente estoy en paz. Realmente no sé por qué demonios estoy escribiendo esto en vez de despedirme de mi familia. Realmente me duele la impresión que ellos se llevarán. Sin embargo, al no poder cambiar mi destino, dejo esto como testimonio del ser que habita en el umbral del mundo humano y de los demonios.

Creo que para eso me quería él. Para eso y para transmitir ese mensaje oculto. Esa canción que no es dañina para un alto porcentaje de la población, pero que entre cientos, incluso miles o millones que la escuchen, habrá alguien que sin saberlo emitirá con su mente el mensaje del llamado. Luego tocarán su puerta. Después soñará su muerte. Y al final él irá hacia ti, a tomar el flujo de tu vida.

Lo que los ejecutivos y la gente de Warner no sabían era que el pico tonal nunca existió. Era una idea implantada en sus mentes. Eso significa que el suicidio de los ingenieros, no lo fue. Y quizá lo de Aaliyah tampoco.

Eso es todo.

Siento que algo anda rondando por mi habitación. Las bocinas se han encendido y se escuchan a través de ellas Redeemer. Ahora escucharás la canción. Todo y nada dependen de ti. Tu mente, tan propia y ajena, definirán tu destino. Puede que, como a una afortunada parte de la gente, no te pase nada. Pero si tocan tu puerta y no hay nadie, no tienes salvación. No puedo salvarte a ti. Realmente, no podemos hacer nada por nadie. Sólo probar; superar la prueba o morir…

Tiene hambre. “Always out stalking prey, in the dark I hide. Feeling, falling, hating, feel like I am fading, hating life.”

No puedes hacer nada mas que escuchar

Sal, sal… Donde quiera que te encuentres.

Escrito por: @vicereineoezil

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