Análisis comunicativo de La Caída “Der Untergang”


La caída

Y la decadencia de Occidente-

Por: Vicereine Stfeir

Psicología y comunicación

Ficha técnica:

Título: Der Untergang (La caída)

País: Alemania, Italia, Austria

Año: 2004

Género: Bélico, Drama, Biográfico, Hirtórico

Duracción: 156 min. (Versión extendida de 178 min)

Dirección: Oliver Hirschbiegel

Producción: Bernd Eichinger

Reparto: Bruno Ganz, Alexandra Maria Lara, Corinna Harfouch, Ulrich Matthes, Juliane Köhler, Heino Ferch, Cristian Berkel, Götz Otto.

Trama

Conocida en Latinoamérica como “La caída de Hilter” o simplemente, “La caída”, el guión está basado en la obra homónima del historiador Joachim Fest y en las memorias de la secretaria particular de Hitler, Traudl Junge.

Inicia con una breve entrevista en vivo de Traudl Junge, la secretaria. Ya está grande de edad y narra lo que siente hoy sobre los hechos y lo que sentía en ese momento. Luego, la historia comienza.

Relata los últimos 12 días de la vida de Adolf e inicia cuando están en un Búnker en Prusia Oriental y llegan varias mujeres para una entrevista de trabajo como secretaria del Führer.

La elegida es la joven señorita Junge. Sin embargo los rusos están a sólo kilómetros del búnker y durante la celebración de su cumpleaños en Berlín (donde permanece en su búnker hasta su muerte) le ofrecen una solución diplomática, pero la rechaza.

Luego van pasando las políticas que empieza a implementar por la desesperación, que están rodeadas de traición de sus oficiales que empiezan a decir que él ha perdido la razón y comienzan a negociar clandestinamente.

El pueblo alemán se esconde entre los escombros y un pequeño niño de las “Juventudes Hitlerianas” se escapa de casa en contra de su padre y más tarde es condecorado por el mismo Hitler por acciones de guerra. De todos, Goebbels, el ministro de propaganda, es de los pocos que siguen siendo fieles a Hitler y mueve las divisiones militares que quedan, ya que varias maniobras que realizaba el Führer eran con tropas que ya no existían. Esta es la escena más identificada de la película, incluso existen versiones en YouTube hechas principalmente por chilenos, en los que les cambian los subtítulos a la escena, pero conservan el audio en alemán. Hay parodias como “Hitler se entera de que su PC tiene virus” o “que Michael Jackson muere”.

Sobre lo del audio alemán, si bien existe un mito sobre el idioma tal como que es fuerte o tosco, es una gran mentira ya que éste es más parecido al callar a alguien haciéndole “Shhhhh”, incluso la “r” fuerte ni se pronuncia. Pero el tono que la da Bruno Ganz, bastante parecido al original, hace al idioma alemán el perfecto para dar órdenes.

Como la situación está perdida y la mayoría del gabinete está destituido, Hitler, Eva y la joven Junge discuten las formas de suicidio. Al final, él propone un disparo en la boca y cápsulas de cianuro.

En los últimos días, Hermann Göring, jefe de la Luftwaffe (La fuerza aérea), manda un telegrama a Hitler diciendo que ocupará el mando y él ordena que sea detenido así como Himmler, que negociaba con los estadounidenses.

Al avanzar las tropas rusas, Hitler decide suicidarse antes de ser atrapado. Todo esto transcurre en el búnker. La esposa de Goebbels, Martha, lleva a sus 6 hijos para pasar los últimos días. Adolf se casa con Eva Braun, mientras que ordena a Goebbels de que se vaya de Berlín pero éste se mantiene fiel y se queda.

Mientras tanto, afuera, el joven Peter de las Juventudes Hitlerianas ve como sus amigos mueren o se suicidan y corre a buscar a su familia.

Eva le regala un abrigo a la joven secretaria y le dice que escape; Otto Günsche, el escolta de Hilter, prepara gasolina para una cremación. La última comida del Führer con las secretarias transcurre en silencio. Luego se despide de la esposa de Goebbels, a quien le da su insignia del partido Nazional Sozialistische Deutsche Arbeiterpartei (Partido Nacional Socialista Obrero Alemán) y luego se suicida en su habitación con su esposa.

Otto saca los cuerpos enrollados en sábanas y los empapa de gasolina para cremarlos. Le dan un último saludo y regresan al búnker.

Adentro Martha llora resignada y Goebbels tiene el rostro desencajado. Las secretarias lloran la pérdida del Führer.

Otra de las escenas más fuertes es cuando Martha duerme a sus niños, engañándoles con una sustancia que los duerme. Helga, la chica más grande parece darse cuenta de la situación y es obligada a tomarse la bebida. Ya dormidos, les coloca una cápsula de cianuro a cada uno, matándolos. Al salir de la habitación se derrumba en la puerta y cuando su esposo trata de darle la mano, ella se levanta y se va. Al día siguiente, afuera, Goebbels le da un tiro en el corazón y luego se suicida. Después de escucharse dos disparos, los soldados llegan con galones de gasolina.

Traudl Junge escapa del búnker y cruza las líneas rusas. En la parte final, en una ciudad gris donde el sol apenas empieza a asomarse, ella es tomada de la mano de Peter, el pequeño niño, quien encuentra una bicicleta bajo un puente y juntos salen de Berlín.

Razones por la que la escogí y análisis comunicativo

Esta película salió en el año 2005, yo tenía entonces 13 años. Cuando la vi, me agradó mucho, sin embargo aún no entendía muchas cosas. Hace poco la compré y la volví a ver; varias veces.

Es una película que técnicamente está perfectamente realizada. Las tomas, los planos, la música… Obviamente predominan los tonos grisáceos, que remarcan el ambiente bélico. Pero lo más sobresaliente de esta cinta es que es la versión de los vencidos.

Por la misma polémica que la segunda guerra causó y el enorme daño que le quedó al pueblo alemán, fue hasta hace 5 años que un grupo de alemanes se atrevieron a darle rostro al icónico personaje. Existen muchísimas versiones, pero hasta La caída, ninguna alemana.

Lo que más se criticó es el hecho de que no se muestra al “tirano” que la historia escrita por los vencedores señalan. Humanizan a Adolf. Porque al fin y al cabo es un ser humano más.

La actuación de Bruno Ganz (Nosferatu, Las Alas del deseo) convierte a Htiler en un ser de carne y hueso, que estaba afectado por el mal de parkinson, la traición y los daños fisicos y mentales. No obstante, también nos hace ver de lo que es capaz de hacer el ser humano. Del lado bueno y malo. Quizá el fin no justificaba los medios, pero si analizamos sin prejuicios, lo que ese hombre buscaba era el crecimiento de su nación, una capital cultural, una nueva “Atenas”. La película no “humaniza a la bestia”, pero nos hace ver que no todas las cosas que hizo fueron malas. Los alemanes, a diferencia de Japón que voltea la cara de su pasado, han enfrentado a la historia y La Caída es su última redención.

Es mi película favorita, sin duda. Por todo: la historia, la visión diferente del hecho, la música, los escenarios, los vestuarios, absolutamente todo. Incluso, hay escenas donde realmente me conmueven, incluso al borde de las lágrimas.

Da el mensaje bastante bien. Repito, es la versión de los alemanes de un hecho que siempre había sido contado por los “vencedores”. Los colores manejados son muy sobrios, correspondientes a un ambiente de guerra y devastación. Los uniformes fueron muy bien cuidados, cosa que visualmente otorga importancia a los soldados, ya que imponen con sus vestimentas. La música ambienta bien las escenas. Lo del idioma es muy importante, se respeta el audio en alemán, subtitulando en los idiomas correspondientes. Esto es un gran punto a favor, ya que le da naturalidad y fuerza al Hitler de Ganz.

Realmente no ofrece muchos escenarios, ya que la mayoría de la película transcurre en el búnker; no obstante su fuerza radica en la trama, el lado personal de cada uno de los participantes de la 2 GM.

Igualmente es un muy buen documento histórica ya que contiene datos reales que pueden servir como estudio de la historia. En la parte final hay una breve reseña del cese de las hostilidades y lo que ocurrió con cada uno de los participantes. Termina con las conclusiones de la anciana Junge de 81 años y meses antes de fallecer. Ella le otorga un problema comunicativo al hecho de que “ser joven no es una disculpa” y que si hubiese estado mejor enterada de las cosas que ocurrían quizá hubiera tomado otro camino. Y le da una mirada muy diferente a la situación que la que tuvo la joven Junge de 20 años que vivió de cerca los últimos días del Führer.

Creo que La caída logró su cometido. No aceptada en Alemania por los intelectuales y la prensa progresistas, La Caída parece seguir la constante de osados proyectos que también en su oportunidad fueron cuestionados, pero que resultaron comercialmente exitosos. Oliver Hirschbiegel fue destrozado en su país (y en buena parte de Europa) por aquellos que cuestionaron la “humanización” del dictador y a la aparente superficialidad de una trama que transcurre durante los bombardeos de Berlín por parte del ejército soviético, entre abril y mayo de 1945.

Tampoco aceptaron el hecho de mostrar al pueblo berlinés como una mera víctima de una cúpula político-militar enajenada, eludiendo así cualquier tipo de responsabilidad por parte de la sociedad civil. En realidad no es tan así. Lo que se desprende del filme es más bien un homenaje al pueblo alemán, a través de una mirada compasiva a esa masa que creyó en un futuro mejor, como creen todos los pueblos que son arrastrados al delirio o a la paranoia por grandes oradores y vendedores de ilusiones.

La prueba más grande del poder que tienen los vencedores es el repudio general que le hicieron a la película por el lado que expone. Por ejemplo, hay quienes aseguran que la Sra. Junge cayó en manos rusas a sus veintitantos, fue violada por soldados de aquella nación y sufrió abusos sexuales por parte del juez Michael A. Musmano, durante sus interrogatorios previos a los juicios de Nuremberg; así que se tuvo que acostumbrar a convivir con el “sentimiento de culpa”. Pudiendo ser o no cierto, la realidad es que los aliados lograron hacer que un pueblo entero se avergonzara de sí mismo, impidiendo hoy en día cualquier tipo de amor a su país y estigmas como el racismo. Realmente son racistas quienes llaman a cualquier alemán “Maldito NaZi” o “Racista”. Y no sólo Junge, los medios masivos controlados por los grandes capitales han enseñado que lo ocurrido en 1945 es culpa de Alemania y de Adolf. Sólo ven lo malo.

En cuanto al tratamiento dado a los restos de Hitler, la saña mostrada contra cadáveres (Musollini, Hitler, más los linchados en Nuremberg) sólo muestra la “calidad humana” de los “vencedores”. Lo mismo para el episodio de los 12 SS franceses.

O el programa “Cazadores de NaZis” de NatGeo, un programa donde los judíos (¡Que hoy en día invaden Palestina!) cuentan cómo cazaron a los nazis, gastando millonadas que recibían como pago de Alemania  otros países y con total impunidad. ¿Y ellos no son asesinos? ¿Eso es más humano?

La caída fue bastante aclamada -y criticada- por aquel hecho de hacer humano a dicho personaje, por despertar todas esas preguntas e incluso hoy en día a 5 años, por remover las situaciones que vivimos hoy: EUA con su ley Arizona y los Judíos con Palestina.

Si toleramos todo eso, si llamamos “héroes” a esas naciones que atacan a otras, derrocan  y corrompen gobiernos por dinero, soldados que violan a sus mujeres y países que atacan a otros por una “tierra santa” y que aseguran que son el único pueblo de “Dios”. ¿Con qué cara acusamos los hechos del pasado, versionados por éstas personas?

Adolf Hitler al fin y al cabo fue humano también.

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5 comentarios

  1. Jorge

     /  04/11/2010

    muy buen punto de vista, y buena reflexion de dicha pelicula😀 me gusto😛

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  2. himynameisroman

     /  05/11/2010

    Me encantó esto! Me siento igual con TODO lo que escribiste, los aliados cayeron tan bajo como los paises del eje como Japón y Alemania, no sé porque nadie se da cuenta de eso.

    Responder
    • Vicereine

       /  05/11/2010

      Nadie se da cuenta porque los “vencedores” escribieron la historia u.u

      Responder
  3. Hola, acabo de leer tu novela y justo ahorita acabo de terminar de leer tu análisis de la pelicula de “La Caída”.

    Me gusta tu forma de escribir, tu estilo, tu cultura… pero más aun el hecho de que se nota que no escribes solo por escribir; tus palabras reflejan que te has informado a fondo y hablas porque sabes. Eso no tiene precio. Son muchos los que hablan creyendo saber… y mientras hablan y hablan solo revelan ignorancia.

    La verdad da gusto toparse con gente como tu.
    Imagino que te lo dicen seguido, pero no esta de más decirlo una vez más: Muchas felicidades. Escribes muy padre!🙂

    PD.- Me tomé la libertd de suscribirme a tu blog, para así poder leer lo nuevo que escribas. Saludos desde MTY.

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